El cuero es un material natural y puede presentar pequeñas variaciones. La expresión “cuero ecológico” se utiliza de forma ambigua: comprueba siempre la composición, porque según el contexto puede referirse a materiales sintéticos, reciclados o a cuero obtenido mediante procesos concretos.
Protección frente al calor y la humedad
Protege el cuero del calor, que puede resecar sus aceites naturales, y de la humedad. Nútrelo periódicamente con un producto adecuado para conservar su flexibilidad y evita la exposición prolongada al sol para limitar la pérdida de color.
Si el cuero se moja
Sécalo cuanto antes con un paño suave, sin frotar. Rellena el interior con papel para absorber la humedad residual y deja que se seque de forma natural, lejos de fuentes de calor.
Conservación
No llenes demasiado un bolso de cuero, porque podría perder su forma. Guárdalo en una bolsa de tejido transpirable y evita superponer accesorios de colores diferentes: en determinadas condiciones, un tono oscuro puede transferirse a una superficie clara.
Limpieza
Limpia el cuero con un paño suave y un producto específico compatible con su acabado. Para una mancha persistente, evita disolventes y remedios agresivos y consulta a un especialista. Prueba siempre el producto en una zona oculta y no pulverices perfume directamente sobre la superficie, porque podría alterar el color.